Ocultaron a comuneros de Espinar que tienen 11 metales en el cuerpo

Muerte. Comuneras muestran la pérdida de crías de su ganado ovino. Afirman que vacas y ovejas mueren al beber el agua que filtra de las relaveras.

EL ALTIPLANO

Muerte. Comuneras muestran la pérdida de crías de su ganado ovino. Afirman que vacas y ovejas mueren al beber el agua que filtra de las relaveras.
Muerte. Comuneras muestran la pérdida de crías de su ganado ovino. Afirman que vacas y ovejas mueren al beber el agua que filtra de las relaveras.

Pruebas para detectar la presencia de 6 metales pesados dieron positivo, igual para 11 metales más. Solo entregaron los primeros. El 67% de las muestras tienen uranio, dijo el médico que intervino en el estudio.

Las investigaciones que el Instituto Nacional de Salud (INS) y el Centro de Salud Ocupacional y de Protección del Ambiente para la Salud (Censopas) realizaron a inicios del año 2013 en las comunidades cusqueñas de Alto Huancané y Huisa con el propósito de detectar la presencia de seis metales pesados en el organismo de los pobladores, dieron positivo.

En su organismo se halló cadmio, arsénico, plomo, talio, manganeso y mercurio.

Al enterarse, los comuneros, que viven a un costado de las relaveras  Camaccmayo y Huinipampa del complejo minero Tintaya-Antapacay, señalaron que presentían que estaban contaminados. Pero desconocían que las muestras de orina que entregaron sirvieron para detectar otros once metales más, los mismos que también dieron positivo.

Estos son: antimonio, bario, berilio, cesio, cobalto, molibdeno, platino, estroncio, titanio, tungsteno, y uranio.

El biólogo Carlos Sánchez Zavaleta, ejecutor del estudio,  dijo que se midieron en total diecisiete elementos porque el Centers for Disease Control and Prevention de los Estados Unidos, a donde se enviaron las muestras, podía examinar todos estos metales y a un mismo precio. Sin embargo, los campesinos solo recibieron las conclusiones de seis. Los once restantes les fueron ocultados.

Pero el científico, hoy ex trabajador del INS, negó que se haya ocultado la información. «Los resultados fueron dejados en el hospital pero muy pocos fueron a recogerlos. Además, los representantes de los comuneros sabían que iban a analisarse 17 metales. Ellos debieron informar a la comunidad», fue su versión.

MÉDICO DENUNCIA

Otra posición tuvo el médico clínico Fernando Osores Plengue, coinvestigador del INS junto a Sánchez Zavaleta. En su momento denunció que se incumplió con el protocolo de estudio, se vulneró la ley de contrataciones del Estado por utilizar en el exterior un servicio que existe en el Perú, y se ocultó los resultados sobre once metales. Lo hizo ante el Ministerio de Salud, Contraloría de la República y Defensoría del Pueblo.

«El estudio tenía como fin solucionar la contaminación ambiental que afectaba la salud de las personas, y determinar las fuentes de contaminación. Nada de eso se hizo. De las 170 muestras tomadas, el 67% tiene uranio en la orina», afirmó el médico.

Los resultados expresan la presencia de niveles altos y  bajos de metales. Osores indica que así sean bajos, lo ideal es que no estén en el cuerpo.

«La exposición crónica a uranio se asocia a daños renales y cáncer. Esta población requiere un seguimiento y atención urgente a su salud», anotó.

Los pobladores tuvieron en sus manos las conclusiones sobre los once metales recién el 5 de diciembre pasado, en un documento sin firma ni sello.

CLAMAN AYUDA

Los comuneros relataron que continúan siendo víctimas de contaminación ambiental y que no tienen a quién reclamar. «El coordinador de Glencore dice que la mesa de diálogo ya terminó y que no hay nada que hablar con nosotros», lamentó Faustina Ñuñoncca.

Elsa Puma, comunera de Mulloccahua, contó que sus ovejas y vacas han muerto por beber el agua que brota de filtraciones de las relaveras.

«El Estado nos miente, la empresa nos miente. Pedimos ayuda internacional. Suplico que nos ayuden a sacar esta verdad tapada con oro y cobre», demandó en quechua Melchora Surco Rimachi.

“NO PEDIMOS ANALIZAR 17 METALES”

El Censopas aseguró, a través de un correo electrónico, que el protocolo del Centers for Disease Control and Prevention, de Estados Unidos, dice que su laboratorio analizó 17 metales pesados en el paquete, y que el INS pidió los análisis de seis metales y no de 11 más.

«Es necesario precisar que los 11 resultados de analitos restantes no se entregaron porque solo se contaba con el consentimiento (de la población) para el análisis de seis metales. Debido a la ulterior solicitud de la comunidad, a través del CLAS Yauri (Comunidad Local de Administración de Salud) en junio del 2014 se entregaron los resultados complementarios de los otros 11 metales», fue la explicación que dio dicha entidad.

La republica.

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