¿Qué iba a pasar si en el Debate Exposición de candidatos, llevado a cabo en el Local del Periodista, hubiese estado Robert Terán Escobedo?

EL ALTIPLANO

Escribe: Héctor Alfredo Cano Cáceres.

Héctor Alfredo Cano Cáceres
Héctor Alfredo Cano Cáceres

¿Qué iba a pasar si en el Debate Exposición de candidatos, llevado a cabo en el Local del Periodista, hubiese estado Robert Terán Escobedo? Simplemente que este ganzúa, no hubiese abierto la boca ni para bostezar. El infeliz de Terán, más conocido como «Jarri el sucio», y no tanto porque es desaseado sino por su conducta rastrera, hipócrita y desleal. Es como el perro chusco, que después de haber bebido la sabiduría de sus maestros, osa denigrarlos, opacarlos. Este comportamiento de «Jarri el Cochino», es típico en este esperpento.

Sus serias limitaciones han hecho que, irrumpa en el campo del seudo periodismo. Un periodismo primario, mediocre y por demás doméstico. Pero, al margen de sus correrías en Radio Collasuyo o en Radio San Román, que los llevó a la quiebra; o su paso por Radio Juliaca, lastimosamente por su espíritu cleptómano y por su hipocresía de antología se hizo de enemigos. Este cerdo y chabacano, es la cúspide y el paradigma del periodismo barato y pueril en Juliaca.

Que Héctor Cano sea un desfasado y viejo, no me imposibilita que mantenga cierta ética y caballerosidad, frente mis adversarios. No estoy como él, embarrándome como los párvulos en su porquería. Se respetar y también respondo cuando me arrojan la piedra en forma pública, por detrás de las cortinas, con intensiones malsanas, propias de un felón, de un fariseo, sin personalidad. De un inmoral y de remate cabro. Sus mariconadas y su homosexualismo no son suficientes para hablar mal, denigrar. Simplemente es una bazofia, que no sabemos de qué estofa es.

Terán es harto conocido, aparte de gay- que no es pecado -, sino por su conducta deplorable, porque la desviación sexual que lleva, lo hace sentir disminuido frente a sus rivales de profesión. Simplemente porque es un cobarde, que muy bien pudo decirme a solas y como hombre sus odios y resquemores. Se escudó en un micrófono, este maquiavélico, de remate ignorante, torpe y estúpido.

Que esté viejo me enorgullece. Viejo pero maduro intelectualmente. Terán está más de cuarenta años apolillándose en un micrófono. NO soy el eterno aprendiz que camina como una puta, ya con los alcaldes, ya con algunas autoridades, para bailar como el mono, por unos miserables soles, valiéndose del chantaje, de la bajeza, para lograr sus nocivos propósitos. Soy orgulloso de lo que poseo en el cerebro. No estoy a la altura de » Jarri el cochino» cuyo cerebro de pulga se asemeja, a la de los crustáceos, que en vez de masa gris tiene excremento en el cerebro.

Habló sin piedad de mi persona refiriéndose al papel que cumplí en el Debate y exposición de los candidatos a la Alcaldía de Juliaca, no porque a mí me dio la gana, sino porque así lo decidió la FPP. Centro Federado de Periodistas. El corrupto e inmoral que tiene en descomposición su moral putrefacta, debe hablar y rebuznar cuando le dé la gana, me lo paso por el bajo vientre. Porque me siento fortificado.

Tengo tres obras escritas, con el aval de gente que conoce de literatura. No estoy como un nonato de la política y del periodismo ramplón, para posar al mejor postor. Pobre desnaturalizado, Le falta aprender mucho. Pero está más duro que corcho de botella de aguardiente que le gusta beber, porque yo personalmente no puede descender a su altura. El infeliz ha dicho que me metí con Fuentes y por eso estoy descalificado, pero este triste bribón, está al sol que nace, un verdadero reptil, que no sabe por dónde están ubicadas sus narices. Termino.

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