Los juegos de la correlación en la subjetividad y la pedagogía crítica

Posted by

EL ALTIPLANO

                                                      Escribe: Luis F. Vilcatoma Salas

Luis F. Vilcatoma Salas.

La pedagogía crítica ¿es la inclusión de la criticidad en la pedagogía o es la criticidad convertida en pedagogía?

Si es lo primero, entonces la criticidad es un factor que se incluye desde la exterioridad en el cuerpo estructurado de la pedagogía. Si en cambio es lo segundo, la criticidad produce la pedagogía, su estructura y su sentido en la orientación planteada por aquella.

Cuando la criticidad se incluye en la pedagogía se la recluye en cartabones ex – ante que restringen la creatividad al modelo ideológico que aquella encubre; en consecuencia, los alcances de la criticidad adquieren fronteras consentidas y sus contenidos pueden ser fagocitados por las pedagogías oficiales del sistema dominante.

Cuando la criticidad prevalece sobre la pedagogía, la estructura y la técnica de la pedagogía dan cuenta del sentido de la criticidad que obra en la dimensión amplia y sustantiva de lo social problemático, hacia lo cual trascienden las dimensiones menores de la teoría pedagógica y el hecho educativo mismo en las instituciones educativas.

La criticidad, sin embargo, es problemática ya que está atravesada por los juegos del poder que implican decisiones hegemónicas, lucha, conflictos en la subjetividad y correlaciones de grandes subjetividades que tienen su origen en el entramado social constituido por clases, grupos y categorías sociales. Siendo así, el sentido de la criticidad dependerá de la forma en que se constituyen y se alteren las correlaciones de subjetividad en el juego del poder hegemónico que no es solamente el poder del Estado. No olvidar, además, que las correlaciones de subjetividad son parte de las correlaciones políticas y culturales de una sociedad escindida entre grupos de interés corporativos.

¿Cómo se construyen las correlaciones de subjetividad y cómo ello da lugar a las diferentes opciones de criticidad? Las correlaciones de subjetividad engloban el ser personal subjetivo y colectivo (concepción del mundo, conciencia, valores). En lo personal tiene que ver con intereses, valores, actitudes, necesidades e ideales del sujeto influidos por su condición social; y en lo colectivo con el pensar básicos inter-subjetivo del grupo social donde la individualidad se somete sustancialmente al perfil social, influye en el perfil social y también es influido por éste en un juego circular permanente de ida y vuelta determinando el carácter y sentido de las correlaciones de subjetividad, es decir de las subjetividades que adquieren el carácter de subjetividades dominantes y dominadas.

Las subjetividades dominantes globalmente hablando, son las subjetividades de la hegemonía dominante (grupos de poder que controlan el discurso oficial) que se traducen, por esta razón, en subjetividades dominantes menores, por ejemplo, en la universidad y la institución educativa previa, en el sindicato, el partido político, los medios de comunicación, la familia y las diferentes y variadas manifestaciones de la sociedad civil. Es la subjetividad de una hegemonía construida históricamente en los entretelones eurocéntricos de la dominación, y convertida en sentido común a través de la escuela y la cultura predominante. La crítica a esta subjetividad indudablemente que no es fácil. Reporta un largo y complejo proceso histórico de crítica y desmantelamiento subjetivo, cultural y concreto de las claves profundas de su matriz ideológica (descolonialización) esencial racional, intuitiva y ética, en todos los dominios del sistema hegemónico uno de los cuales sumamente importante es la educación.

Un paso importante en la educación, en esta lucha por la subjetividad, está en cuestionar el sentido común oficial de la pedagogía, cuestionando lo obvio y las verdades únicas que aquella encierra. Si estas últimas no se ponen en tela de juicio razonable, las verdades únicas, es decir las verdades inamovibles, incuestionables monistas en sus naturalezas ontológicas, epistemológicas y gnoseológicas, no es posible inaugurar activamente espacios significativos para la criticidad liberadora.

Se trata entonces, de una lucha en el terreno del sentido común de las personas. De ganar sentido común superándolo por el “buen sentido”, contraponiendo enfoques alternativos en el campo de la ciencia, la doctrina, la tecnología, la cultura, la política, el arte, la literatura, la educación y otros campos del conocimiento como en la ideología. Obra en la cual los profesores en todos los niveles de la educación están en la responsabilidad ética de asumir el rol de “intelectuales orgánicos” de la transformación emancipadora fungiendo de pivotes alrededor de los cuales giren los avances de la teoría crítica en los diferentes campos del saber: la sociología, antropología, economía política, filosofía, ética, pedagogía, etc.

La asunción de este rol docente implica, asimismo, su conversión en investigadores con sensibilidad social calificados y comprometidos, como un componente irrecusable de su formación y praxis pedagógica. Investigar para tener un marco cultural amplio, y en este basamento elaborar las propuestas que los problemas concretos y contextuales necesitan. Así como propugnar cambios significativos en la correlación de subjetividad de la institución educativa y, por extensión, en la comunidad contextual.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.